(Muerte en alto contraste), César Bolívar / YV, 2009
Spanish version / English and Czech subtitles, 102 min
Esta intrigante historia criminal ofrece una reflexión de los asesinatos políticos por encargo, que se producían en el pasado en Venezuela. Gabriel no es sólo miembro de una unidad especial de la Policía sino que sus padres fueron víctimas de una masacre de este tipo. El protagonista intenta encontrar a los miembros de un grupo de liquidación y vengar su muerte. Durante las investigaciones penetra cada vez más en el ambiente corrupto de la Policía y los funcionarios públicos. La película representa un excelente ejemplo del llamado thriller tropical, que tiene mucha tradición en Venezuela. El director César Bolívar es uno de los creadores comercialmente más exitosos de los años ochenta. En los últimos años se dedicó a rodar series y su Muerte en alto contraste representa, después de una pausa bastante larga, su retorno al cine. Este thriller constituye una muestra de las películas venezolanas de género que toman lo mejor de Hollywood aunque conversando un carácter venezolano en las historias, sus personajes y el ambiente. Mientras México tiene éxito más bien con sus melodramas, los países del Caribe son famosos por el alto nivel de sus películas criminales.
“Death in High Contrast” is a political thriller-cum action film, that tells the story of Gabriel, son of leftist militants who were killed by a right-wing paramilitary squad known as Grupo Onza. Gabriel witnessed the massacre when he was a child: now, 20 years later he decides to take the law into his own hands. In his quest for justice, he is helped by a reporter, Pepe Grillo, who goes undercover in the search for information. Gabriel starts hunting down the members of the sinister organisation that killed his parents, one by one. However, in the course of his mission, he manages to fall in love… with the daughter of a man responsible for his parents’ deaths!
Cesar Bolivar has cast the film from some of Venezuela’s greatest stars and most talented actors, while he, himself is among the most accomplished directors the country has ever produced. His skill and commitment is put to excellent use in telling, in an accessible form, the story of contemporary Venezuelan society, which is, in part, a story of polarisation, intolerance, a corrupt underworld and an inescapable cycle of violence.
